Guigo presenta una escalera simbólica de cuatro escalones o pasos espirituales ligados causalmente -lectura, meditación, oración y contemplación- como trayectoria de la tierra al cielo para los monjes; pero actualmente este método es propuesto, como ya vimos, a todos los cristianos.

De entrada es preciso afirmar que no se trata de un método férreo, sino más bien de una orientación al momento de acercarse a la Palabra en actitud orante.

Lo primero es reconocer que quien obra y actúa es el Señor. Los pasos son instrumentos, medios que pueden favorecer el encuentro con el Señor, etapas a seguir, buscando profundizar en las Escrituras, buscando al Señor en ellas.

“En ese contacto directo con la Palabra se le da espacio a que Dios sea Dios en nuestra vida, a que nos ilumine y nos cuestione. Eso nos lleva a que nosotros, iluminados por la Palabra, guiados por el Espíritu, vivamos la voluntad de Dios hoy, aquí y ahora”.

Presento un esquema de los pasos:

a) Pidan el Espíritu, recibirán la iluminación
b) Conserva la Palabra en tu corazón.
c) La escucha es obediencia
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